martes, 19 de marzo de 2013

CONCIERTO EN TORREÓN ...

Escribí esto el domingo 10 pero luego me puse muy ocupada, así que es hasta ahora que traduzco y subo mis apuntes sobre este asombroso viaje relámpago a Torreón …
Una semana después de tocar –y grabar (sigan atentos)—el hermoso Divertimento para Piano y Orquesta de Joaquín Gutiérrez Heras, QEPD, con la OSUG, iba a dar un recital solo en Torreón (Coahuila), México: un programa mixto de siete compositoras Monarca junto con piezas del repertorio.  (Pueden ver el programa abajo.)  El concierto fue el sábado 9, en el marco de las celebraciones del Día Internacional de la Mujer y fue presentado conjuntamente por la ONG de Torreón Mujeres Salvando Mujeres –más info abajo—y el Patronato del Teatro Nazas.
Así que A*** y yo viajamos al norte la noche del jueves 7.  El autobús sale de León (una hora de Guanajuato) a las 21:00h y llega a Torreón a las 06:00h.  Cuando llegamos sabía que había dormido durante el viaje pero no tenía ninguna memoria de haberlo hecho; no sé si tiene caso.  Tuvimos un tiempecito para desayunar y recargar pilas un poco antes de que una agenda bastante intensiva de entrevistas inició a las 10h, principalmente radio pero también en la tele (Cervantes, acuérdate de cepillarte el pelo y pintar los labios … ).  

Esa impactante primera entrevista, en el parque ...
Otra el el radio con Coca, tantito más convencional ¡pero no por eso menos disfrutable!

Y sí, la de la tele ... ;=))
Alrededor de las 14:30 comimos algo rápido y fue cuando dije, URGE que yo tenga un par de horas con el piano del foro.  Y un muy noble instrumento que es: un Steinway de gran cola, mínimo de cien años de edad, con su teclado original de marfil pero –de lo que pude ver y escuchar- con sus entrañas todas nuevas.  El foro era un cine que hace unos ocho años se alistaron a demoler, hasta que la comunidad artística de la ciudad juntó cabezas con la empresarial, se formó un patronato y el inmueble se convirtió en el espacio que ahora es.  Tiene una acústica nada menos que divina, y una atmósfera cálida y acogedora: mucha madera, mucho rojo. 
En la entrada del bello Teatro Nazas
Adriana al lado de la mampara en la entrada al Nazas.  Allí estoy yo, ¡el 9 de marzo!
Y el interior ... ¡bello y acogedor!
Cupo unas 1200 personas; aunque pueden correr una cortina que divide el foro para cortarlo a unas 600.  Creo que hubo unas 150 gentes en mi concierto, lo cual es impresionante para un concierto de este tipo – sobre todo considerando que fue una noche de futbol en que el equipo local jugaba.  Un público hermoso que irradiaba atención y buena energía.
El concierto se presentó por Mujeres Salvando Mujeres, una ONG lagunense (así se denominan los ciudadanos de Torreón), cuyos integrantes son unas ocho doctoras, un par de químicas, una empresaria y en este momento no recuerdo a qué se dedican las otras dos o tres.  Todas las doctoras están conectadas de alguna manera con el diagnóstico y tratamiento del cáncer de mama; por lo menos dos de las integrantes son supervivientes de ese cáncer. 
¡Qué asombroso grupo de mujeres!  Dinámicas, enérgicas, entusiastas, de las que una vez que decidan actuar, OJO, son arrolladoras.  Resulta que una de las principales razones que formaron este grupo es que la tasa de cáncer de mama en Coahuila es más del doble de la tasa promedia nacional: 26% en lugar de 11%.  No es claro qué combinación de factores medioambientales, socioeconómicos y de salud pública lo causa; además que todos estos factores, tanto a nivel individual como en su conjunto, están en un estado de mucho flujo actualmente.  Asombrosamente para una ciudad del tamaño de Torreón (unas 608,000 personas en el 2010) hay sólo dos oncólogos ginecológicos; una de ellos es integrante de este grupo.
Torreón ha sido terriblemente golpeada por la violencia -que parece casi aleatorica- del narco.  A escasos diez metros de la entrada artística del Teatro Nazas hubo una verdadera trinchera de militares, con todo y ametralladoras y costales de arena.  De noche, por lo menos en esa área a dos o tres cuadras de la Plaza de Armas, en cada esquina hay grupos de militares o de la Policía Federal.  Durante un tiempo, nos contaron, las personas en efecto replegaron a sus casas, y algunas todavía lo hacen.  Cuando sucede esto, la sociedad se debilita, porque no hay solidaridad: cada quien a su casa-ciudadela y aislado de sus vecinos y su comunidad. 
La comunidad creativa y artística de la ciudad, hace poco, se hartó de esta situación. Decidieron retomar la vida pública de la ciudad, sus calles, parques y jardines.  De manera que la primera entrevista esa mañana del viernes fue con Joel de Santiago, quien ahora para su programa de radio casi no hace entrevistas en el estudio: las hace todas en parques, jardines, restaurantes.  Es una pequeña muestra de lo que según nos dicen es un vasto esfuerzo, prácticamente un artista a la vez, de retomar la vida pública de la ciudad.  Muy bello, muy conmovedor.
Esa noche del viernes pudimos presenciar el concierto de la Camerata Coahuila, en ese mismo Teatro Nazas, y fue un gran concierto: la Sinfoníaa #85 de Joseph Haydn y el Stabat Mater de Pergolesi.  Haydn fue tan ligero como el aire pero sólido cuando se lo pedía; y para el Stabat Mater hubo dos impresionantes jóvenes cantantes –la soprano Sandra López y la mezzo Araceli Pérez- junto con el Coro de Niños (en efecto puras niñas) del Colegio Cervantes.  ¡Adorables, y además cantaron MUY bien!  La Camerata suena excelente, están tocando requetebién; y sentí que el Maestro Ramón Shade hizo un maravilloso trabajo, de muy buen gusto y de mucha sensibilidad.
La vibra en el teatro fue palpablemente llena de emoción, orgullo y goce.  Según nos dijeron, la asistencia del público cayó durante un rato pero ahora ha empezado a subir de nuevo.  Aún otra muestra de cómo el arte es un esencial pegamento que une a la sociedad, porque enseña a la gente donde se puede encontrar algún terreno en común: nos proporciona una fortaleza que de otra manera no tenemos.  De hecho, después de esta primera visita mía a Torreón, me atrevo a decir que es cuando el mundo físico y “real” se pone más peligroso que el arte brota y sale a las calles: ¿se acuerdan del chelista de Sarajevo?
Mi concierto, pues: fue bien y yo contenta.  Fue un programa monstruoso pero funciona: aunque creo que cortaré el segundo Étude de Debussy en futuras versiones.  Algunos de uds me preguntarán, ¿Chin, Anita, podrías considerar programas un tantito menos monstruos?  Me he preguntado lo mismo.  Pero en este caso de veras funcionó: nadie me pareció cansado de la concentración, o quemado de los oídos.  Creo que el iniciar el programa con esa hermosísima Sonata de CPE Bach (la 5ª de la serie prusiana) y la segunda mitad con el exuberante primer Étude de Debussy hace tan buena cimentación para la espléndida música que sigue que simplemente el escucha está consumido por la curiosidad y no se cansa.
Iba a hacer una interactiva charla pre-concierto a las 19h antes de empezar el concierto a las 20h; pero por razones que desconozco esa idea se descarriló.  Así que cuando salí al escenario tipo 20:15 pregunté a las multitudes si quisieran la charla como tal o que simplemente yo hablara brevemente antes de cada pieza como siempre hago.  Adelante con el concierto, respondieron.  Así que así lo hice: lo que siempre hago.  Menos mal: prefiero un espacio más íntimo para una charla de esas, o al menos la posibilidad de invitar a todos muy cerca al piano.
Hablando, como es mi costumbre ...

Tocando

Debo dedicar un par de palabras a la gerencia del Teatro Nazas, de un profesionalismo total y gratificante.  ¡Tantos foros donde ni siquiera se le ha ocurrido a alguien dejarme una botella de agua!  Nada de eso aquí.  Todo desde la difusión hasta el camerino fue ejemplar.
Hubo, eso sí, un par de problemas con la afinación de las octavas del registro grave.  En mi nota al maestro técnico había rogado que los arreglara: ya sea que lo intentó y no pudo, o ni siquiera lo intentó, estaban mal.  Nota a mí misma: Hay que INSISTIR en una reunión con el técnico para revisar como quedó el piano.  Volví algo consentida en el DF con el súper-técnico de Yamaha; y aquí también, ahora que el súper-técnico local Ramón Sanabria está a una hora de distancia.  Estorba TANTO tener que recordarme de tocar una sola nota en lugar de la octava en esos pasajes de Pilar Jurado y Gabriela Ortiz, por no mencionar Debussy, rediós.  Pero en fin.  El concierto fue muy bien, yo contenta, el público requetecontento, la Directora del Teatro muy contenta, A*** contenta.

El tiempo justo, después, para una cena casi a velocidad luz (una paella sabrosísima) y unos brindis, allá mero en otro cuarto del espacioso Teatro; y llegamos corriendo a la Central de autobuses.  La secre de la Directora nos había encontrado una salida en Ómnibus de México (OdM) a la medianoche y lo agarramos. Las dos teníamos cosas que hacer aquí el lunes para que necesitábamos estar descansadas. Fueron diez horas y media de viaje: pero el domingo a las 10:30 estuve en casa.  Un largo viaje y estoy orillando a la catatonia ¡pero muy feliz de haber tocado un buen concierto para tan maravilloso público y feliz de estar en casa con mi piano y mis mascotas!
LUNES … Y ¡hay una reseña!  Karla lo encontró mientras buscaba la liga para otro recorte de prensa.  Me sigue siendo un misterio total de dónde el autor cosechó lo de música electrónica: lo único que se me ocurre es ¿cuándo toco dentro del piano en la pieza de Pilar Jurado?  Bueno, como sea, va el texto.  La liga es http://laguna.milenio.com/cdb/doc/noticias2011/c48d6d197085e209d71fc7eb1555bbc0

MILENIO
CULTURA • 10 MARZO 2013 - 3:23PM — ÁNGEL REYNA
Su elegancia interpretativa al piano, sólo se iguala a la cuidada selección del repertorio que tocó en el recital organizado por “Mujeres salvando Mujeres” y el Patronato del teatro Nazas.

Torreón • Ana Cervantes es una extraña muestra de mujer firme y suave a la vez: su elegancia
interpretativa sólo se iguala a la cuidada selección del repertorio que tocó en el recital organizado por la asociación lagunera “Mujeres salvando Mujeres” y el Patronato del Teatro Nazas este sábado por la noche. Un proyecto que de entrada pareciera titánico, porque en realidad puede no terminar en el resto de la vida de la artista Méxiconorteamericana que recopiló en dos años una serie de composiciones que parten de mujeres mexicanas, o que vivieron en México –como Carlota de de Habsburgo- y que sirvieron como “musas” para 15 autoras de cinco países.
Una afortunada combinación de música clásica, contemporánea y recién hecha en un recital inesperado para una noche de futbol en territorio Santos y que deleitó a la intérprete y al auditorio con nueve composiciones en un extraño equilibrio que abarcó sonidos barrocos, modernos, de la Nueva Era y música electrónica en composiciones, salvo las de Bach y Debussy por supuesto, realizadas por encargo de Ana Cervantes para su proyecto “Monarca”.
Ella platicó sobre este proyecto que es una paradoja, el mundo femenino a través de la aparente fragilidad que supone conforme a paradigmas que se rompen de pronto en el escenario y que comienzan a romperse en la vida real.
Auspiciado por el Conaculta, el INBA y la SEP, el programa se integra con la respuesta que dieron a Cervantes las compositoras Silvia Berg, de Brasil, Alba Potes, de Colombia, Pilar Jurado, de España, Joelle Wallach, y Anne LeBaron, de la Unión Americana, y Georgina Derbez y Gabriela Ortíz, de México, entre otras cómplices de la pianista.
Una delicadeza que se detiene a tiempo para no perder la fuerza necesaria que se requiere para esta y cualquier otro tipo de música y que muestra las mil formas musicales de la imagen femenina.
Luego de salvar una confusión en el horario, Cervantes abrevió su charla y comenzó el recital con breves comentarios previos a cada una de las piezas, desde la Sonata en do mayor de Carl Philipp Emmanuel Bach, hasta el Preludio y Estudio de la mexicana Gabriela Ortiz, donde el público puso atención y se emocionó incluso con las piezas que no resultaron tan fáciles de digerir musicalmente hablando, como “Primero Sueño”, de Pilar Jurado.
Cervantes es ex becaria de la Fulbright-García Robles en 1999-2000 y de la EPROMUSICA del Conaculta-INBA y de otras instancias gubernamentales mexicanas que han apostado con ella por este proyecto “Canto de la Monarca-Mujeres en México” que atienden a remembranzas de figuras históricas como La Malintzin y literarias como Jesusa [Palancares], el personaje de Elena Poniatowska.  El resultado es este estreno que dio a Ana Cervantes la oportunidad de visitar por primera vez Torreón y de trabajar con “Mujeres Salvando Mujeres” y el teatro Nazas.
Las 17 compositoras de México, Brasil, Colombia, España, Estados Unidos y la Gran Bretaña, respondieron a Cervantes con el entusiasmo del artista que atiende un encargo.












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